Los Castillos de Borgoña
Cuando descubres un nuevo autor, normalmente porque hemos probado uno de sus grandes juegos, solemos pasar por una fase de euforia en la que tenemos el impulso de conocer todo lo que ha publicado hasta la fecha. Nos metemos en la BGG, consultamos rankings, leemos y releemos reseñas, hasta que volvemos a caer en el consumismo lúdico. Y esto amigos es lo que me sucedió con el querido Stefan Feld. Cuando mi ludoteca aún se encontraba en sus albores, el hype de la comunidad se disparó tras la presentación en Nurenberg del ya famoso Bora Bora. Al poco tiempo decidí que ese juego debía ser mío. Y así fue. Tras quedar encantado con las mecánicas y sensaciones, entró en mí el fervor feldiano. Y así entró en mi ludoteca el que es a día de hoy el juego que mejor posición ocupa en el ranking general de la BGG: Los Castillos de Borgoña.
El valle del Loira durante el siglo XV. Como príncipes influyentes, los jugadores dedican sus esfuerzos a construir y comerciar con esmero para que sus dominios destaquen.
el juego es totalmente independiente del idioma y lo podemos encontrar fácilmente en tiendas online con entrega en nuestro país. La edad mínima recomendada es 12 años. Permite partidas de 2 a 4 jugadores con una duración aproximada de unos 90 minutos por partida.

Contenido
Dentro de una caja de tamaño estándar de Alea, de dimensiones 31 x 21,9 x 6,7 cm nos encontramos los siguientes elementos:
- 164 Losetas hexagonales (de cartón)
- 7 x 8 de Edificios (beige, 16 con el reverso negro)
- 7 x 4 de Animales (verde claro, 8 con el reverso negro)
- 26 de Conocimiento (amarillas, 6 con el reverso negro)
- 16 de Castillos (verde oscuro, 2 con el reverso negro)
- 12 de Minas (grises, 2 con el reverso negro)
- 26 de Barcos (azules, 6 con el reverso negro)
- 42 Losetas de mercancía (7 de cada uno de los 6 colores) (de cartón)
- 20 Piezas de plata octogonales (de cartón)
- 30 Losetas de trabajadores cuadradas (de cartón)
- 12 Losetas de bonus (de cartón)
- 6 Losetas de bonus mayor de cada uno de los tipos de construcción
- 6 Losetas de bonus menor de cada uno de los tipos de construcción
- Reglamento

Los Castillos de Borgoña es un juego de estrategia ambientado en la Borgoña del siglo XV, donde cada jugador asume el rol de un influyente duque con el objetivo de llevar su ducado a la prosperidad mediante el comercio, la ganadería, la construcción y la investigación científica. La partida se desarrolla a lo largo de cinco fases, cada una dividida en cinco rondas. Al inicio de cada ronda, todos los jugadores lanzan simultáneamente sus dos dados y el jugador inicial añade el dado blanco para determinar en qué depósito se colocará una nueva loseta de mercancía. Posteriormente, los jugadores alternan turnos siguiendo el orden de la pista de orden de turno. En su turno, el jugador activo utiliza el resultado de sus dados para realizar dos acciones principales, pudiendo elegir entre tomar una loseta de un depósito del tablero general que coincida con su dado, colocar una loseta de su reserva en un espacio del mismo valor y color en su ducado (activando de inmediato sus beneficios específicos, como obtener recursos, puntos de victoria o acciones adicionales), vender todas las mercancías de un tipo determinado por el dado para ganar plata y puntos, o bien recibir dos fichas de trabajador. Los trabajadores se pueden gastar en cualquier momento para modificar el valor de los dados en más o menos uno. Adicionalmente, una vez por turno, es posible pagar monedas de plata para comprar losetas del depósito negro central. Al completar regiones enteras de un mismo color se obtienen puntos adicionales según el tamaño de la zona y la fase actual, así como valiosas losetas de bonificación para los primeros en lograrlo. Tras completarse las cinco fases, se realiza un recuento final donde se suman puntos adicionales por las mercancías no vendidas, la plata sobrante, los trabajadores acumulados y los efectos de
Conceptos BásicosHablemos en primer lugar del tablero, fundamental para posteriormente entender la mecánica de juego:
- En el borde nos encontramos con el típico track de puntuación de los jugadores
- En las esquinas inferior y superior de la derecha nos encontramos dos zonas para colocar las distintas losetas de bonus (tanto mayor como menor)
- En la esquina superior izquierda nos encontramos con el almacén de mercancías, que también servirá para indicar la fase en la que nos encontramos (la primera vacía que haya)
- Justo debajo hacia el margen izquierdo nos encontramos con huecos para colocar las cinco mercancías de la ronda.
- Debajo de esta zona, nos encontramos con el track de jugador inicial
- Finalmente, en la zona central tenemos seis recuadros indicados con un dado y su valor (donde iremos colocando Mercancías), junto a 4 pequeños hexágonos de colores numerados. También tendremos una zona central con 8 hexágonos negros, también numerados, que formarán el Mercado Negro. Los números de los hexágonos indican si deben ser rellenados en función del número de jugadores (2,3 o 4).

Bien, el concepto más importante es el uso de los dados para llevar a cabo acciones. En este juego, el valor de los dados, de manera aislada, no es importante. Es decir, un 6 no es mejor que un 1 o un 5 es mejor que un 2. No. El valor de los dados va a ser mejor o peor en función de nuestras necesidades. Y será nuestra estrategia la que le dará peso al valor de dichos dados.
Independientemente del tablero, tenemos dos varios elementos externos. El primero de ellos son las fichas de plata. Estas se usarán exclusivamente para comprar losetas hexagonales negras de la zona central.
También tenemos las fichas de trabajadores, que nos permitirán modificar el valor de los dados sumando o restando una unidad al valor del dado según nos convenga. Podremos gastar cualquier número de losetas. Y al sumar una unidad al 6 pasamos al 1, y al restar una unidad al 1, pasamos al 6 (aquí la prueba más clara de que los valores no son importantes).
Hablemos de las mercancías. Hay seis tipos (coincidente con los seis valores posibles de un dado) que podremos vender (haciendo uso de otra acción). Estas nos reportarán puntos de victoria y piezas de plata. Estas mercancías irán entrando en los depósitos centrales de una en una, colocándose al azar (según un dado), esperando a ser tomadas por algún jugador.
Ahora toca el turno del tablero personal de cada jugador. Analicemos las distintas partes:
- En la parte central y a gran tamaño nos encontramos con nuestro dominio, formado por espacios hexagonales que forman un gran hexágono (un lado son 4 hexágonos). Estos hexágonos tendrán un color determinado indicando que tipo de loseta podremos colocar en ella, y el valor necesario para levantar dicha construcción. Hay que destacar que estos hexágonos se suelen encontrar agrupados según color, formando regiones. Es importante este concepto, porque al completar regiones obtendremos puntos de victoria (completar una región significa construir en todos los hexágonos de un mismo color que se encuentren adyacentes entre sí).
- Arriba a la izquierda tendremos nuestro depósito de piezas de plata, así como nuestro almacén de mercancías. Este almacén es una cuadricula de 2×2, con el recuadro superior derecha sombreado. En este colocaremos las mercancías que vayamos vendiendo, mientras que en los otros tres colocaremos las mercancías que aún no hemos vendido. Las mercancías de un mismo tipo (mismo valor) se apilan, por lo que solo podremos tener tres tipos de mercancías distintas.
- En la zona izquierda central nos encontramos con una ayuda de que realizan las distintas losetas al ser construidas.
- Abajo a la izquierda nos encontramos con nuestro depósito de trabajadores (donde colocaremos las losetas de trabajador que tengamos).
- A la derecha del elemento anterior, encontramos el depósito de losetas de construcción, donde las colocaremos cuando las adquiramos del tablero, y se mantendrán ahí hasta que las construyamos. Importante, aquí solo se pueden tener 3 losetas. Si tomásemos una nueva, tendríamos que descartar algunas de las que se encuentren aquí.
- Arriba a la derecha nos encontramos con un espacio habilitado para colocar nuestros dados cuando realicemos acciones con ellos.
- Finalmente, abajo a la derecha, nos encontramos con una pequeña ayuda de las posibles acciones que se pueden llevar a cabo en cada turno.

Finalmente, hablemos de las losetas hexagonales. Hay 6 tipos, y al colocarlas en nuestro dominio, suele ejecutarse su efecto:
- Río (Azules): al colocarla en nuestro dominio avanzaremos una posición en el track de jugador inicial y tomaremos todas las losetas de mercancías que se encuentren en uno de los 6 depósitos (el espacio que elijamos no depende del dado que hemos usado para colocar la loseta de río, podemos tomar el que queramos).
- Castillo (Verde Oscuro): permite realizar una acción adicional con el valor que más nos interese.
- Mina (Gris): no ofrece un efecto inmediato, pero al final de la fase nos otorgará una pieza de plata por cada mina que tengamos.
- Animal (Verde Claro): sumaremos tantos puntos como animales del tipo de la loseta que coloquemos haya en la región (pasto en este caso) en la que coloquemos la loseta. Hay 4 tipos de animales: gallinas, vacas, cerdos y ovejas. Es decir, que cada vez que coloquemos una loseta de animal, puntuaremos todos los animales de ese tipo que haya en el pasto.
- Conocimiento (Amarillo): no suelen tener un efecto inmediato, sino que permite realizar algún beneficio sobre las mecánicas del juego. Hay 26 losetas distintas de conocimiento.
- Edificio (Beige): al colocar una loseta de edificio, se aplica el efecto del mismo. Es importante indicar que en cada región (ciudad en este caso), no pueden existir edificios repetidos. Hay 8 tipos distintos.

Y con esto ya tenemos todo lo necesario para empezar a jugar.
Preparación de la Partida
Vamos con la preparación:
- Se despliega el tablero en el centro de la mesa
- Se rellenan los 5 espacios de fases con 5 losetas de mercancías al azar y bocabajo
- Se rellenan los espacios hexagonales con losetas en función del número de jugadores que seamos
- Cada jugador toma un tablero de Dominio, una loseta de Castillo que colocará en el espacio Verde Oscuro con valor 6 de su Dominio, los dos dados, las dos fichas para los tracks de puntuación y jugador inicial, la ficha de 100/200 puntos, así como una pieza de plata y tres losetas de mercancía.
- Se decide quién es el jugador inicial (mediante tirada de dados). Este recibirá una loseta de trabajador y, siguiendo el orden de las agujas del reloj, cada jugador irá tomando una loseta de jugador adicional (el segundo 2, el tercero 3 y el cuarto 4).
- Colocaremos las fichas en los dos tracks según el orden establecido en una pila, estando en la parte superior la del jugador inicial, y al fondo la del último jugador.
Y ya estamos listos para empezar.

Desarrollo de la Partida
La partida se desarrolla a lo largo de 5 fases de 5 rondas cada una.
Al comienzo de una fase, se toman las cinco losetas de mercancías y se colocan en el track de mercancías. Adicionalmente, se retiran del juego todas las losetas hexagonales que queden y se repone de nuevo con losetas distintas.
Al comienzo de cada ronda, todos los jugadores lanzan sus dados de forma simultánea y los colocan visibles para todos los jugadores. El jugador inicial, adicionalmente, también habrá lanzado el dado blanco. Se toma la primera mercancía disponible en el track de mercancías en el depósito correspondiente al valor indicado por el dado blanco.
Siguiendo el orden indicado en el track de orden de juego, cada jugador utilizará sus dos dados para llevar a cabo dos acciones. Existen 4 posibilidades:
- Tomar loseta del tablero central: tomaremos la loseta que más nos convenga de la zona correspondiente al valor del dado que utilizamos y la colocamos en nuestro depósito de losetas hexagonales.
- Construir loseta en el Dominio: podremos colocar una loseta que se encuentre en nuestro depósito sobre nuestro dominio. Solo podremos construir en espacios que se encuentren adyacentes a otros que ya contengan losetas. Y, obviamente, solo podremos colocar la loseta en un espacio de su color y coincidente con el valor del dado que utilizamos para realizar la acción. A continuación, si procese, se resuelve el efecto de la loseta colocada. Una vez colocada, la loseta ya no podrá moverse de ese espacio durante el resto de la partida.
- Vender Mercancías: podremos vender todas las mercancías de nuestro depósito cuyo valor coincida con el del dado que utilicemos para realizar la acción. Si vendemos al menos una loseta, obtendremos una pieza de plata (independientemente del número de mercancías), así como 2, 3 o 4 puntos de victoria (en función del número de jugadores) por cada loseta que vendamos.
- Conseguir trabajadores: podemos utilizar un dado con cualquier valor para obtener dos losetas de trabajador.

Adicionalmente, en cualquier momento de nuestro turno podremos:
- Gastar losetas de trabajadores para modificar el valor de nuestros dados. Esto tendremos que realizarlo antes de decidir en qué acción utilizamos el dado.
- Comprar losetas del mercado negro (zona central). Una vez por turno, podremos pagar dos piezas de plata y tomaremos la loseta que más nos interese y la colocaremos en nuestro depósito.
Si a la hora de construir en nuestro Dominio se completa alguna región (recordemos que una región son todos los espacios adyacentes de un mismo color), se puntúa dicha región, según dos vías:
- Según el tamaño de la región (de 1 a 8 espacios), la región otorgará de 1 a 36 puntos. En la tabla de puntuación de nuestro tablero tendremos el valor para cada tamaño.
- Según la fase en la que nos encontremos, el jugador recibirá 10, 8, 6, 4 o 2 puntos (la primera fase es la que más puntos otorga y la ultima la que menos).
Adicionalmente, si un jugador completa en primer lugar todas las regiones de un mismo color, toma el bonus grande de dicho color. El segundo jugador que complete todas las regiones de ese mismo color, tomará la ficha de bonus pequeño. Los puntos que otorgan estos bonus dependen del número de jugadores (a 2 jugadores, 5 y 2 puntos, a 3 jugadores 6 y 3 puntos y a 4 jugadores 7 y 4 puntos). Los jugadores suman estos puntos inmediatamente.

Fin de la Partida
El juego finaliza tras la quinta ronda de la quinta fase. En este momento se realiza la puntuación final:
- Cada loseta sin vender otorga 1 punto de victoria
- Cada pieza de plata otorga 1 punto de victoria
- Cada dos losetas de trabajador otorga 1 punto de victoria
- Se evalúan las losetas amarillas que otorguen puntos al final de la partida
El ganador será el jugador con más puntos de victoria. En caso de empate, el ganador será el jugador con más espacios vacíos en su dominio. Si el empate persiste, el ganador será el jugador que tenga su ficha en el track de orden de juego más retrasada.
Opinión Personal
Bueno, estamos ante el juego de nuestro querido diseñador alemán que, de momento, se encuentra mejor ubicado en el ranking de la BGG (mucho tiempo entre los 20 primeros). Y no está ahí por casualidad. Los Castillos de Borgoña es un señor juego y opino que es el título ideal para conocer a este autor.
Lo mejor sin duda es el poder engazar combos (una seña de identidad de nuestro querido Feld) y que con una acción parezca que hemos hecho dos o tres. Es la clave para alcanzar la victoria, pues, si echáis cuentas, vamos a tener un número contado de acciones. Para ser exactos 50 (2 por turno, a 5 turnos por fase y 5 fases). De forma básica, expandir nuestro dominio requiere dos acciones (tomar loseta y colocar loseta), por tanto, en principio, si no aprovechamos estos combos, solo optaríamos a construir 25 losetas (teniendo 36 para rellenar). Por tanto, cada turno que logremos hacer algo más que simplemente dos acciones, será un turno bien ejecutado. Entonces nuestras estrategias irán centradas a conseguir esto, optimizar lo máximo posible cada turno para no realizar simplemente dos acciones.

Por otro lado, cuando hemos jugado varias partidas (cosa que ocurrirá pronto porque este juego tiene un no sé qué que engancha), nos daremos cuenta que al final estamos nosotros y nuestro dominio, y de vez en cuando, algún jugador coge una loseta que nos interesaba. Pero salvo por las losetas de río, que van marcando el jugador inicial, el cual tiene clara ventaja en cada ronda, el conflicto por el resto de losetas no suele ser exagerado. Por lo que podemos afirmar que el nivel de interacción es tendente a cero, como ocurre en muchos Eurogames. ¿Podía haber más interacción? Sí, pero no sabemos cómo habría afectado esto al desarrollo habitual de la partida. Para eso el año pasado saco Feld el Bora Bora, que le da una vuelta de tuerca al concepto principal de este juego, ofreciéndonos un título con muchísima mas interacción pero, como era de esperar, mucho más complejo, pues ya no solo estás intentando realizar combos, sino que tienes que organizarte bien para que el resto de jugadores no te lo impidan. Pero bueno, de ahí que dijese al principio que este juego me parece uno de los más indicados a la hora de comenzar con el estilo de este famoso autor. Tal vez entrar directamente en juegos como Trajan o Bora Bora puede ser demasiado para una primera vez. Lo malo es que si estos últimos títulos que he nombrado nos gustan, luego nos costará más trabajo sacar a la mesa el juego que hoy nos ocupa.
Como suele ser habitual en este tipo de juegos, a menos jugadores hay mucho más control y, a medida que aumentamos el número de jugadores, el caos hace acto de aparición. A dos jugadores hay mucho control y sobre nuestra estrategia el mayor factor de influencia será el azar en los dados (que recordemos que atenuamos con las losetas de trabajador). A mas jugadores se amplía el mercado de losetas disponibles, pero hay más caos, sobre todo porque hay mas dados en juego, por tanto más probabilidades de que varios jugadores vayan a una misma estrategia en cada ronda. Afortunadamente el juego funciona muy bien con todas las configuraciones y, salvo estos detalles, las sensaciones son bastante similares. Tal vez lo único negativo sería que, como los jugadores realizan sus dos acciones seguidas, los entreturnos pueden alargarse a con muchos jugadores, sobre todo si alguno tiene un Análisis-Parálisis elevado.
La rejugabilidad es bastante elevada, ya que cada partida puede ser totalmente distinta. En primer lugar porque la configuración de la partida rara vez va a repetirse. El orden en el que van apareciendo las losetas (tanto de mercancía como de construcción) es totalmente aleatorio, por lo que no se puede plantear una estrategia fija. Así que habrá que adaptarse a lo que el tablero vaya ofreciendo en cada fase. A ello le unimos la poca interacción de la que ya hemos hablado, pero que existe. Cada vez que un jugador tome una loseta que nos interese, esto nos obligará a rediseñar nuestra estrategia. Por si no fuese suficiente, tenemos las distintas configuraciones que ofrecen los seis tableros de jugador a doble cara, que, obviamente, modificará el enfoque con el que afrontaremos la partida.
Vamos con los componentes. Como siempre, Ravensbuger y Alea nos ofrecen unos materiales de bastante buena calidad, aunque en este caso hay muchos puntos mejorables. En primer lugar las losetas son bastante finas. Es cierto que son muchas y para el uso que les damos puedan ser adecuadas. Pero no habría estado de más un poco más de grosor. Lo mismo ocurre con los tableros de jugador, que directamente son cartulinas. Odio que se use cartulina en tableros. Están pidiendo a gritos cualquier tipo de catástrofe: que se doblen, que se les caiga cualquier líquido, que se rompan por un mal tirón, etc. Afortunadamente, mis habilidades con el soldador me permiten enfundarlos, pero hubiese preferido el uso del cartón, aunque eso seguramente encarecería el precio, ya que son 6 tableros. Todo lo que parece que no se han gastado en cartón, lo han hecho con el super inserto de plástico, al que aún no le veo mucho sentido, pues tiene 6 juegos, 5 más o menos iguales y uno que es equivalente a los otros 5 juntos, si alguien me explica la forma óptima, le estaré muy agradecido. De hecho, creo que el motivo de incluir este magnífico inserto es intentar hacernos olvidad la enorme cantidad de aire que habría dentro de la caja de no venir incluido, porque todos los componentes caben en el hueco grande, y los tableros apenas ocupan volumen. La caja podría haber sido la mitad de grande y no habría problemas.

Las ilustraciones las vamos a dejar en correctas. Nada de este juego nos llamará la atención porque sea muy bonito. De hecho, la elección de la paleta de colores parece hecha por el peor enemigo de Stefan Feld. Quitando el azul y el verde oscuro, el resto de colores se confunden con una facilidad pasmosa. Como estemos jugando con luz tenue, la mitad de las veces no sabremos si estamos cogiendo una mina o un edificio, o un animal o una tecnología. Luego el tablero tiene un diseño meramente funcional. En el fondo se puede apreciar la representación de un castillo del Loira, pero tan atenuado que ni siquiera nos llamará la atención. Todo muy funcional. Se nota la mano alemana.
Y vamos cerrando. Los Castillos de Borgoña es un diseño soberbio que combina de forma magistral una gestión de dados tremendamente ágil con un desarrollo de tableros personales orgánico y muy satisfactorio. La clave del asunto radica en la activación de combos espectaculares para exprimir cada turno al máximo, amortiguando el azar mediante modificadores en una constante toma de decisiones táctica. Esto nos sumerge en una ensalada de puntos tan fluida como adictiva, donde la sensación de progreso es constante y estimulante, manteniéndote pegado a la mesa de principio a fin. En el lado negativo, nos encontramos ante una experiencia con un nivel de interacción tendente a cero, lo que puede alienar a quienes busquen un conflicto directo y prefieran el roce entre jugadores. Sin embargo, su accesibilidad conceptual, sumada a esa magnífica tensión por optimizar cada tirada, lo convierten en una opción más que recomendable y un valor seguro para los amantes de la eurogauche de corte clásico.
Link de descarga:
https://drive.google.com/file/d/1-8QmNwOSIagxnl1-18WaGSjM5r-NeldW/view?usp=sharing






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