FRESCO
Así se nos presenta este Fresco, un diseño de Marco Ruskowski y Marcel Süßelbeck (diseñadores de Parfum). El juego fue publicado por primera vez en 2010 por Queen Games, llegando a ser uno de los nominados del Spiel des Jahres de ese año (entre otros muchos galardones). De las ilustraciones se encarga Oliver Schlemmer.
El juego no se encuentra publicado en nuestro país, por lo que tendréis que tirar de importación. Afortunadamente, es completamente independientemente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 60 minutos.
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 29,7×29,7×7,1 cm., encontramos los siguientes elementos:
- Tablero Principal a doble cara (de cartón)
- 14 Fichas de Mercado (de cartón)
- 32 Losetas de Fresco (de cartón)
- 60 Monedas (de cartón):
- 36 de Valor 1
- 16 de Valor 5
- 8 de Valor 10
- 90 Cubos de Pintura (de madera):
- 17 Cubos Amarillo
- 17 Cubos Rojos
- 17 Cubos Azules
- 9 Cubos Verdes
- 9 Cubos Violetas
- 9 Cubos Naranjas
- 6 Cubos Rosas
- 6 Cubos Marrones
- 20 Ayudantes (5 en cada color: rojo, amarillo, verde y azul) (de madera)
- 4 Ayudantes Neutrales (de madera)
- 12 Pintores (3 en cada color: rojo, amarillo, verde y azul) (de madera)
- Figura de Obispo (de madera)
- 4 Pantallas de Recursos (de cartulina)
- 4 Pantallas de Programación (de cartulina)
- 4 Tableros de Programación a doble cara (de cartón)
- Bolsa (de tela)
- 18 Cartas de Retrato (44×68 mm.)
- 12 Losetas de Encargos (de cartón)
- Loseta de Altar (de cartón)
- Loseta de Leonardo (de cartón)
- Reglamento

Fresco es un juego de programación de acciones simultánea en el que los jugadores interpretan a pintores (con su cuadrilla de ayudantes) a los que les encargan restaurar el fresco del techo de la catedral. Para ello primero tendremos que comprar las pinturas necesarias en el mercado y, posteriormente, aplicar las mezclas necesarias para conseguir los colores requeridos en cada sección del fresco . Como detalle importante, los jugadores deberán decidir a qué hora se levantan para determinar el orden de turno, la variación del humor de sus ayudantes y el precio de compra en el mercado.
Conceptos Básicos
Ante de nada, advertiros de que Fresco es un juego que se estructura en módulos y ya el propio juego básico incluye tres. La explicación de los conceptos y del desarrollo de la partica incluirá a todos los módulos, entendiéndolo como un juego completo. En las variantes se indican los cambios que aplican cada módulo introducido.
Comencemos con el Tablero Principal. Este, además del típico track de puntuación (con casillas numeradas del 0 al 99), muestra seis zonas bien diferenciadas que representan el centro neurálgico de la ciudad (la catedral y sus alrededores):
- En la zona superior izquierda encontramos el hotel, donde los artistas se hospedarán mientras dure la restauración. Este hotel muestra una tabla con una serie de filas que indican un instante temporal, variación del humor de los ayudantes (humor del que hablaremos en otra sección de este mismo tablero) y el coste de las pinturas a la hora de ir al mercado. El orden de turno de la ronda quedará configurado según la hora a la que se levanten los jugadores. Cuanto antes comiencen su jornada laboral, antes actuarán, aunque a los subordinados no les gusta madrugar y en el mercado los precios serán más elevados.
- En la zona superior derecha encontramos el mercado. Este, en función de la cara del tablero que tengamos, mostrará 3 o 4 tenderetes, sobre los cuales encontramos de 2 a 4 espacios para colocar losetas de mercado. En cada ronda, los jugadores que vayan al mercado podrán comprar pinturas de un único tenderete, cada una al precio indicado en el hotel.
- En el centro del tablero, escorado hacia la derecha, encontramos la catedral, donde se representa el fresco que tenemos que restaurar. Este fresco está dividido en 25 casillas sobre las que se colocarán losetas que indicarán las pinturas necesarias para restaurar esa sección. Adicionalmente, a la derecha de la catedral, encontramos el altar, el cual también podrá ser restaurado mediante entrega de conjuntos de 3 pinturas. Según las combinaciones obtendremos más o menos puntos.
- En la zona inferior derecha encontramos el estudio. En esta zona encontraremos espacios donde se colocarán retratos, que nos proporcionarán beneficios puntuales o recurrentes. Además, como acción básica, será el lugar donde conseguiremos dinero.
- En la zona inferior izquierda encontramos el taller, donde podremos mezclar colores. Además, sobre las casillas de este espacio se colocarán los encargos, que nos permitirán anotar puntos extra y conseguir pinturas de forma recurrente.
- Finalmente, en la zona central hacia la izquierda encontramos el teatro. Éste muestra una tabla con filas que representan el estado de ánimo de nuestra cuadrilla de trabajadores. Este estado de ánimo variará según la hora a la que nos levantemos y ejecutando una de las acciones disponibles. Si el estado de ánimo de nuestros ayudantes se encuentra en alguna de las dos filas superiores, obtendremos un ayudante adicional para la ronda (tendremos 6 ayudantes), mientras que, si el estado de ánimo se encuentra en alguna de las dos filas interiores, perderemos uno de nuestros ayudantes (solo tendremos 4 para la ronda).






Existen distintos colores de pintura representados con cubos de distintos tamaños. En primer lugar, tenemos los colores primarios: rojo, amarillo y azul. Mezclando estos colores podemos conseguir las mezclas de primer nivel: azul+rojo=violeta, azul+amarillo=verde y rojo+amarillo=naranja. Los cubos para representar estos colores tendrán unas dimensiones mayores que las de los cubos de colores primarios. Finalmente, tenemos las mezclas de segundo nivel: rosa=violeta+rojo y marrón=naranja+verde. Igualmente, el tamaño de estos cubos será superior al de los colores de mezclas de primer nivel, aunque, en este caso, el marrón será ligeramente superior al rosa, ya que se trata de una mezcla de 2 colores de primer nivel, mientras que el rosa es una mezcla de una mezcla de primer nivel más un color primario.








Preparación de la Partida
- Se despliega el tablero por la cara correspondiente al número de jugadores.
- Se mezclan las losetas de fresco y se colocan sobre el tablero, asegurándose de colocar las losetas de fresco de valor entre 13 y 24, por lo que en la caja se quedarán 7 losetas con valores inferiores a 12. La loseta de valor 24 se coloca en el centro de la zona de fresco y el resto colocados de forma aleatoria.
- Se coloca la loseta de puntuación de las pinturas violeta y marrón en el altar.
- Se coloca la pieza de obispo sobre la loseta central del fresco.
- Se introducen todas las losetas de mercado en la bolsa de tela. Se mezclan y se sacan de la bolsa las fichas necesarias para reponer la zona del mercado.
- Se forma una reserva general con las monedas y las pinturas.
- Se forman cuatro pilas con las losetas de encargos, ordenándolas de mayor a menor (en la parte superior deben mostrarse las de mayor cantidad de puntos) y se colocan en la zona del taller.
- Se conforma el mazo de retratos, separando los mazos según la letra del reverso y colocándolos apilados de forma que en la parte superior queden las cartas con la letra A y en la zona inferior los de la letra C. Finalmente se revelan los dos primeros y se colocan en los espacios correspondientes.
- Cada jugador escoge un color y recibe 3 pintores, 5 ayudantes, 2 pantallas (una de recursos y otra de programación), un tablero de acciones.
- Los pintores se colocan en el track de puntuación (se determina el orden de turno colocándolos en las casillas junto al valor 0), en el hotel y la casilla central del teatro.
- Los ayudantes neutrales se colocan en los espacios superiores del recuadro de ánimo.
- Cada jugador recibe 3 cubos de pintura (rojo, azul y amarillo) y 12 monedas.
¡Ya podemos comenzar!

Una partida de Fresco consta de un número indeterminado de rondas hasta que se cumpla alguna de las condiciones de finalización. Cada una de estas rondas consta de tres fases.
Fase I: Despertar
En orden inverso de puntuación, los jugadores deciden a qué hora se levantan. Para ello colocan el pintor de su color ubicado en el hotel y lo coloca en una de las horas disponibles (que no esté ocupadas). Tras esto, modificará, si corresponde, el estado de ánimo en el teatro, desplazando hacia arriba o hacia abajo al pintor allí ubicado. En el caso de que el pintor termine esta fase en una de las dos filas superiores del marcador de ánimo, el jugador recibirá el ayudante neutral allí colocado. Por contra, si el pintor finaliza esta fase en alguna de las dos filas inferiores, deberá colocar uno de sus ayudantes en dicho espacio, contando con un ayudante menos para el resto de la ronda.
Fase II: Planificar y Ejecutar Acciones
En primer lugar, los jugadores programarán de forma simultánea y en secreto (tras sus pantallas) las acciones que van a ejecutar durante la ronda. Para ello colocan los ayudantes de los que dispongan sobre las casillas de su tablero de acciones.
Una vez que todos los jugadores han programado, retirarán sus pantallas y se procederá a resolver cada acción según el orden de turno establecido en la fase anterior. Cada una de las acciones podrá ser ejecutada de 1 a 3 veces, según el número de ayudantes que el jugador haya colocado en ella. Un jugador ejecutaría la acción estas veces de forma seguida, pasando el turno al siguiente jugador una vez hubiese finalizado con todas sus ejecuciones.
Estas acciones son:
- Comprar Pinturas: el jugador podrá comprar tantas pinturas como ayudantes haya colocado en la acción de un único puesto de mercado. Por cada loseta que adquiera deberá pagar tantas monedas como indique la fila del hotel en la que colocó a su pintor en la fase anterior.
- Restaurar Catedral: el jugador podrá restaurar losetas o restaurar el altar tantas veces como ayudantes haya colocado en la acción. Recordemos que un jugador nunca podrá tener la misma puntuación que otro al ejecutar una acción. Si se tuviese que colocar el peón en alguna casilla ocupada, el jugador decidirá si se coloca en la casilla de una unidad superior o en la de una unidad inferior.
- Restaurar Fresco:
- En primer lugar, el jugador puede desplazar al obispo una casilla en cualquiera de las 8 direcciones (diagonal u ortogonal) a cambio de 1 moneda.
- Seguidamente, el jugador devuelve a la reserva las pinturas requeridas por la loseta que tenía en mente, tomándola del tablero principal y colocándola bocabajo en su zona de juego (mostrando la moneda).
- Ahora el jugador anota tantos puntos de victoria como indicase la loseta y, adicionalmente, si el obispo se encontraba sobre la loseta, anotará 3 puntos más, o si se encontraba en alguna de las 8 losetas circundantes, 2 puntos más.
- Por último, el obispo se coloca en el espacio que se encontraba la loseta.
- Restaurar Altar:
- El jugador devuelve 3 unidades de pintura de colores distintos. Las opciones son:
- Amarillo + Rojo + Azul proporciona 2 puntos
- Cada cubo del conjunto anterior se puede sustituir por una mezcla de estos, es decir, verde, naranja o violeta. Cada cubo de mezcla proporciona un punto adicional.
- Verde + Violeta + Naranja proporciona 6 puntos.
- Cada cubo del conjunto anterior se puede sustituir por una mezcla de estos, es decir, rosa o marrón. Cada cubo de mezcla violeta proporciona tres puntos adicionales, y cada cubo de mezcla marrón proporciona 5 puntos adicionales.
- Restaurar Fresco:
- Estudio: el jugador puede comprar tomar un retrato (si quedan) y/o recibir 3 monedas. Un mismo jugador solo podrá obtener un retrato por ronda, independientemente de cuantos ayudantes haya colocado en la acción. Si un retrato proporciona beneficios inmediatos, se toman en este instante. Y si proporciona beneficios recurrentes, aplican desde este mismo instante.
- Taller: cada ayudante colocado en esta acción puede realizar 2 mezclas o cumplir un encargo.
- Realizar 2 Mezclas: el jugador devuelve a la reserva 2 cubos de pintura y recibe la mezcla correspondiente. Es posible utilizar el cubo recibido en la segunda mezcla.
- Cumplir un encargo: el jugador apila tres losetas de fresco que haya obtenido que muestren el color del encargo a cumplir. Apilará estas losetas y colocará encima la loseta de encargo bocabajo, anotando los puntos correspondientes.
- Teatro: por cada ayudante colocado en esta acción se podrá desplazar hacia arriba 2 casillas el pintor del cuadro de ánimo.

- Cada jugador recibe los ingresos que sus losetas de fresco y encargos proporcionen (monedas y cubos de pintura). En la última ronda no se pagan ingresos.
- Se devuelven todas las losetas de mercado a la bolsa y se vuelve a conformar el mismo como al comienzo de la partida.
- Los pintores del hotel vuelven a colocarse en la fila superior.
- Finalmente, se descartan los retratos que aun quedasen en el estudio y se revelan 2 nuevos.
Fin de la Partida
La ronda final comienza cuando, al comienzo de una de estas, se cumple alguna de las siguientes condiciones:
- En la zona de la catedral quedan 6 losetas o menos.
- Se han revelado los dos últimos retratos (se agota el mazo).
Para la ronda final se procede de igual forma, con la diferencia de que se emplea el reverso del tablero de programación, que sustituye la acción de teatro por una segunda de restaurar la catedral, además de no llevar a cabo la fase de mantenimiento.
A los puntos obtenidos por los jugadores se le deberá sumar 1 punto por cada 2 monedas que le resten al final de la partida.
El jugador con mayor cantidad de puntos será el vencedor.
Variantes
- Como hemos dicho, hemos explicado el juego completo con sus 3 módulos. Existe la posibilidad de jugar sin uno o varios de estos:
- Nuevas Mezclas: se retiran los cubos de color violeta y marrón, así como las losetas de Fresco y la loseta del altar que muestran dichos colores.
- Encargos: se retiran los encargos y los jugadores solo podrán mezclar colores en el taller.
- Retratos: se retiran los retratos y los jugadores solo podrán obtener dinero en el estudio.
- 2 Jugadores: se introduce a Leonardo, un jugador virtual que anota puntos de victoria y retira losetas de fresco. Este jugador virtual es manejado por ambos jugadores, alternando turnos de control durante la partida.

Bien, hoy ponemos bajo el microscopio a uno de esos eurogames de peso medio que llevan manteniendo una buena posición en el ranking de la BGG y que su editorial, Queen Games, ha cubierto de expansiones, algo habitual cuando uno de sus títulos funciona. Vamos a ver por qué esta buena consideración.
Podríamos decir que Fresco se encuentra en ese selecto grupo de eurogames que consigue con pocos conceptos ofrecer un diseño atractivo, tanto mecánica como temáticamente. La premisa no es que sea de lo más original, pero suena interesante. Somos pintores en el Renacimiento y el Obispo de la Catedral de la ciudad nos encarga restaurar el fresco del techo de la misma. Afortunadamente, somos artistas de prestigio, e intentaremos ser quienes más aportemos a dicha restauración, aunque algún despistado es capaz de hacer un «Ecce Homo de Borja» al más puro estilo Cecilia Giménez.

Comencemos con este concepto. Una de las decisiones más importantes que se toman en una partida de Fresco es cuando levantamos las persianas y ponemos a trabajar a nuestros ayudantes. Como es lógico y normal, cuanto más temprano sea, de peor humor se despertarán estos, aunque esto nos posicionará antes en el orden de turno. Además, esta hora de despertar determinará no solo el orden de ejecución de las acciones, sino también el precio de las pinturas en el mercado. Cuanto más madrugadores seamos, más caro estará todo, pues los tenderetes acaban de abrir. Sin embargo, a medida que el día avance, los precios se reducirán al aumentar el miedo de los comerciantes a no darle salida a su mercancía.
Este sistema de orden de turno en este caso está mucho mejor aplicado. En primer lugar, porque esta decisión se tomará en orden inverso de clasificación según el track de puntuación, de forma que el jugador con menos puntos será el que elija primero a qué hora se despierta. Y, en segundo, porque obliga a los jugadores a realizar una proyección de lo que pretenden hacer durante la ronda. Si tememos que algún jugador va a ir al tenderete al que ponemos ojitos o creemos que un jugador va a restaurar una sección del fresco para la cual llevamos acumulando materiales un par de rondas, no nos quedará más remedio que lavarnos bien la cara para limpiarnos las legañas y tomar un buen café, porque antes de que el gallo cante ya estaremos en marcha. A esto hay que sumarle la gestión económica, ya que tenemos que haber acumulado suficientes monedas para poder comprar las pinturas necesarias. Esto nos obligará en más de una ocasión a levantarnos más tarde para conseguir un mejor precio, ya que, de otra forma, es posible que no pudiésemos ni comprar. Por último, tampoco podremos perder de vista el estado de ánimo de nuestros trabajadores. Disponer de un becario adicional nos permitirá ejecutar una ronda potente, lo que supondrá no soliviantar al personal alarmas a horas intempestivas. Es más, podemos encontrarnos con el caso de que alguno de nuestros ayudantes se pida la baja por depresión.

De esta forma, los jugadores están obligados a hacer una segunda proyección hacia la siguiente ronda, ya que, a excepción de la última de la partida (en la que se habilita una segunda acción de restauración sustituyendo a la del teatro), rara vez podremos conseguir de forma directa los materiales necesarios para culminar una iteración de dicho proceso. Y esto, amigos míos, es lo que convierte a Fresco en un gran peso medio. Uno siente la presión por ajustar sus recursos para conseguir el máximo de puntos, cuando realmente el juego es, conceptualmente, muy asequible.

Accesoriamente al proceso principal del juego, encontramos un par de elementos que proporcionan puntos de victoria: los retratos y los encargos. Los primeros elevan ligeramente el factor estratégico del juego, ya que nos permiten recibir beneficios, algunos recurrentes, que nos darán algo de cuartelillo a la hora de hacer las proyecciones anteriormente comentadas. Y los encargos nos obligará a intentar restaurar secciones concretas para cumplir algunos de estos encargos cuanto antes, ya que mayor será la recompensa, tanto en puntos de victoria, como en ingresos. Es cierto que dejaremos de recibir 2 monedas al apilar 3 losetas, pero es que obtener una unidad de pintura de una mezcla de primer nivel no es moco de pavo. No me quiero olvidar del obispo, que permite elevar ligeramente la ganancia de puntos a la hora de restaurar una sección si este se encuentra cerca. Que pueda apreciar nuestro trabajo y nos dé una palmadita en forma de 2 o 3 puntos de victoria a cambio de 1 moneda (si se encontraba lejos) puede suponer la diferencia entre la victoria y la derrota.
A todo lo anterior hay que sumarle el importante detalle de que no estamos solos en esta tarea de restauración. Fresco también destaca por su elevada interacción en varios momentos que ya hemos comentado: la hora del despertar (una franja ocupada dejará de estar disponible para el resto de jugadores), el mercado (un jugador solo podrá acceder a un único tenderete y este no podrá ser utilizado por nadie más), la catedral (los jugadores compiten por las mismas losetas), los retratos (que solo hay 2 disponibles en cada ronda, por lo que lo normal será que los dos primeros jugadores en el orden de turno se los queden) o los encargos (cuanto antes sean reclamados, mayor cantidad de puntos). Así pues, tendremos que intentar prever los movimientos de nuestros rivales para, sobretodo, posicionarnos adecuadamente en el orden de turno.
Relacionado con esto el juego incorpora un detalle curioso en el sistema de puntuación. Y es que ningún jugador podrá tener la misma puntuación que otro. Si en un momento dado nuestro peón debiese finalizar su avance en una casilla ocupada, será el propio jugador el que decida si colocar el peón delante, y ganar un punto extra, o detrás, perdiendo un punto, pero asegurándonos elegir la hora de levantarse antes que ese jugador. Un sutil pero importante detalle que puede marcar el devenir de una ronda.

Como veis, Fresco es un muy buen diseño, con pocos conceptos y suficiente miga como para que pueda ser disfrutado por todo tipo de jugadores, ya sean recién llegados al mundillo o jugadores con muchos tiros dados. De esos diseños que nunca sobran en la colección, aunque, una vez superada esa etapa inicial, rara vez será una primera elección. Para eso existe un arsenal de expansiones con las que se añaden 7 módulos que convierten al juego en un batiburrillo de elementos cuya complejidad se eleva lo suficiente como para satisfacer a los jugadores más exigentes.
Tal vez el mayor defecto que le podemos encontrar a Fresco es su rango de jugadores. Y es que no escala bien, ya que como realmente se disfruta el juego es con cuatro jugadores. Hay el suficiente nivel de caos a la hora de intentar cuadrar todo lo que va a ocurrir durante la ronda como para que, normalmente, no todo salga como tenemos planeado. A tres jugadores todavía es aceptable, pero aumenta el control. Y a dos se incluye uno de estos odiosos bots que simulan a un tercer jugador. No soporto estas soluciones. Preferible indicar en la caja que el juego funciona a 3 o 4 que optar por esta vía que resulta engañosa. Mucha gente lo compraría pensando en jugarlo con la configuración mínima y se llevaría una gran decepción.

Pasemos a la edición. Queen Games nos tiene acostumbrado a un gran nivel de producción, y Fresco no es una excepción. Meeples con formas originales (especialmente los pintores), cubos de madera con tamaños generosos y buen corte, cartas de buen gramaje y buena respuesta elástica, en este caso con una textura lisa y que no requieren enfundado al no tenerse en mano en ningún momento. Incluso las pantallas que, a pesar de ser de cartulina, tienen la suficiente firmeza como para cumplir su cometido adecuadamente. El reglamento es claro y conciso, sin dejar lugar a dudas. Tal vez el único fallo que le encuentro es que, al menos en mi edición, no se incluye una carta de referencia para los colores de segunda mezcla, y hay que estar recordándolo a los jugadores de forma constante durante la partida.
En cuanto al aspecto visual, el trabajo de Oliver Schlemmer es muy remarcable. Tanto la portada como el tablero principal son muy atractivos y el juego en mesa luce genial, destacando especialmente el fresco de la catedral, el cual da pena cubrir con losetas. También destaca la distribución de los elementos y la simbología es más que adecuada, permitiendo a los jugadores asimilar los conceptos muy rápidamente.

Y vamos cerrando. Fresco es de esos eurogames de peso medio que se ha mantenido firme en el ranking de la BGG durante muchos años. Un buen diseño, sencillo a nivel conceptual, pero con suficiente enjundia como para que todo tipo de jugadores disfruten. Me encanta la combinación de programación simultánea con el proceso productivo desordenado (en una ronda, la mezcla de los materiales y la obtención de dinero ocurre antes de la compra de materiales y la restauración). Su mayor problema es la escalabilidad, siendo cuatro el número ideal, bajando el nivel a tres y nada recomendado a dos jugadores (con un odioso jugador virtual).
Link de descarga:
https://drive.google.com/file/d/1pBp_Hcod3H6o535C_XAOOCKSKl0RDwTf/view?usp=sharing











